RIQUEZA CULTURAL Y ECONÓMICA

Uno de los objetivos del proyecto La Rhun-E es salvaguardar y poner en valor la riqueza cultural y económica del macizo, con especial atención al pastoreo y la actividad de las ventas de la cima.

LAS VENTAS

EL TREN

Pastoreo

El pastoreo, además de ser uno de los oficios más tradicionales del mundo, es una actividad imprescindible en la montaña. Favorece la conservación de la biodiversidad, gracias a la dispersión de las especies vegetales; actúa contra el cambio climático al estimular el crecimiento de las plantas; y reduce el riesgo de incendios forestales eliminando la biomasa seca de los bosques. Además, fortalece la población activa y ofrece oportunidades de empleo locales.

El proyecto La Rhun-E aborda los restos asociados a la gestión pastoral a través del apoyo a las prácticas pastorales. Para ello, se van a crear y mantener las instalaciones necesarias para favorecer la presencia del ganado en los pastos de verano, como abrevaderos y vallado, y se van a identificar las zonas de pastoreo alejadas del turismo.

Las ventas

Las ventas del mazico de Larrun tienen décadas de antigüedad y, más allá de un atractivo hostelero, también tienen un componente cultural muy importante.

Una de las acciones del proyecto La Rhun-E consiste en la recopilación de la memoria oral y del patrimonio inmaterial relacionado con las ventas. Sus hitos, experiencias y conocimientos constituyen la identidad y el saber de este macizo, estos elementos compartidos del pasado y del presente se convierten en la base emocional que desatará en el futuro próximo nuevas iniciativas comunitarias.

CONÓCELAS:

LARUNGO KAIOLA

UDAKO ETXEA

LARUN GAIN

El tren

Subirse al pequeño tren de madera de Larrun es toda una aventura, sobre todo para los y las más pequeñas. Hay muchas razones que lo hacen especial, pero, sin duda, una de las más llamativas es que este curioso tren de cremallera es uno de los pocos de su tipo que aún siguen en marcha en el mundo.

En funcionamiento desde 1924, este trenecito turístico recorre sin prisas el sinuoso camino hasta la cima, a 905 metros de altura. Entre marzo y noviembre, día tras día, va subiendo con calma, superando un desnivel de 736 metros mientras atraviesa paisajes impresionantes entre laderas navarras y labortanas.

El proyecto La Rhun-E contempla, entre otros, un estudio sobre la memoria del tren con el fin de dar a conocer la historia de este equipamiento centenario.

[Esta acción está prevista para 2026]